viernes, 03 de octubre de 2008
Y esto es lo segundo

Manolo

Manolo2

a  su madre y sus hermanos, que se habían quedado en Cáceres, aunque nunca lo había manifestado por no molestar a su padre, que se debía sentir como él. Hacía más de dos años que estaba en el castillo del sur y por ello recibió encantado la noticia de la llegada de su madre, que además venía acompañada de su hemano Hernando, el tercero de los hijos del capitán y su hermano favorito.

 

El tiempo pasó volando desde entonces y por fin doña Isabel llegó a Benquerencia una tarde un par de semanas después. Venía con una escolta de veinte hombres de armas y llegó montando sobre su jaca, como gustaba de hacer. Detrás de ella llevaba a su hija Juana a la grupa y a su lado venía su hijo Hernando en un caballito árabe. Sus ojos inquietos buscaban a su hijo segundo y cuando lo vio saludándola con la mano desde la guerrera muralla, se quedó impresionada de comprobar cómo había cambiado. Mientras el niño bajaba corriendo de su atalaya para saludar a su madre y darle la bienvenida, la señora pudo apreciar lo mucho que había crecido en el tiempo que había estado lejos de ella. Ya tenía doce años y era casi tan alto como su padre. El rostro regular y agradable, con rasgos bien proporcionados, era cada vez más parecido al de su abuelo Hernán Blázquez. Le había crecido mucho el cabello pelirrojo y se lo habían recortado a lo paje, lo cual le hacía parecer algo mayor. Sus ojos claros de color aguamarina poseían la misma transparencia y luz que ella recordaba, y la piel blanca que tenía de natural, y que antaño le había dado un aire delicado, ahora estaba algo tostada por la vida al aire libre y el ejercicio, lo cual le daba un aspecto saludable. Seguía siendo un niño, aunque
Publicado por lolo444 @ 13:02
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